BEST OF BOTH WORLDS
- atipicoscomunicacion
- Atípica y Creativa, Mi Caos Controlado
- Bakery, CM, Get Ready With Me, Working working
Índice
O cómo paso de contestar mails a hacer unas tartitas de queso sin perder (demasiado) la cabeza.
“¿Pero tú qué estás haciendo ahora?”
Y ahí viene mi mezcla favorita: Por las mañanas soy community manager. Por las tardes, repostera. A veces al revés.
Sí, sé lo que estás pensando: ¿qué tienen que ver los reels con la levadura? ¿El engagement con las cookies? En apariencia, nada.
Pero para mí, todo.
Mi día empieza con café y redes sociales. Un poco de Canva, redacción de copys, planificación de calendarios, gestión de colaboraciones, responder a marcas, contestar mails y mirar las analíticas como si fueran el horóscopo. Y mi día continúa, unas horas después, rodeada de harina, mantequilla y azúcar. Pasando de Canva a cuchara de madera, de briefing a bandeja de horno.
Después de dejar la oposición y apostar de lleno por el mundo de la comunicación, tomé una decisión importante: mudarme de ciudad. Un cambio valiente, necesario… pero aun así, sentía que algo me faltaba.
Entre broma y broma, siempre decía que si las cosas no salían bien, abriría una cafetería de tartitas. Bueno, pues al final aposté por el plan C: empecé a aprender repostería en serio. Sin saber muy bien hacia dónde me llevaba, pero con muchas ganas de crear algo que también me hiciera sentir bien.
Al principio creí que tenía que elegir. Que si quería dedicarme de verdad a la comunicación, la repostería tenía que quedarse como hobby. O que si me tomaba en serio lo del horno, no podía estar pendiente de correos, reels y colaboraciones. Pero no. No quiero elegir. Porque, en realidad, las dos cosas me construyen.
Una me conecta con los demás, la otra conmigo misma.
¿Y sabes qué? Las dos se parecen más de lo que parece
En ambas hay creatividad. En ambas hay procesos, ensayo y error. En ambas hay un toque de intuición, de paciencia, de saber que no todo se mide en números.
Cuando hago un post bien pensado, siento lo mismo que cuando un bizcocho me sale justo como quería. Y cuando una receta falla, aprendo igual que cuando un contenido no funciona.
Hay días en los que salto del móvil al horno sin transición. Y otros en los que me siento agotada de tanto mezclar mundos.
Pero también hay algo mágico en saber que, si tengo un día malo como CM, puedo desquitarme batiendo masa. Y si una receta me frustra, puedo refugiarme en diseñar algo bonito.
Esta es mi combinación atípica más personal
Y la abrazo con todo. No necesito que tenga lógica para los demás. Solo que me funcione a mí.
Así que si alguna vez has sentido que tu camino es raro, que haces muchas cosas que no parecen conectar… quizás estás construyendo algo mucho más bonito de lo que imaginas.
Porque sí: soy community manager. Y sí: soy repostera. Y aunque parezca una mezcla imposible, resulta que tengo lo mejor de los dos mundos. Hannah Montana estaría orgullosa.
Carmen