¿Por qué el rojo y rosa sí funcionan?

Índice

Siempre nos han dicho que el rojo y el rosa no combinan. Como si fueran dos amigas opuestas en un mismo grupo: una demasiado pija, la otra demasiado quinqui. Como el chocolate con sal. O como tener 25 años, una carrera… y aun así preguntarte: ¿y ahora qué?

Pero lo cierto es que algunas mezclas inesperadas son justo las que más sentido tienen. Y este blog va de eso: de lo que no debería encajar, pero encaja. De lo que no es típico, pero sí muy tú.

 

Me presento: soy Carmen

Una chica normal. Acabé Bachillerato, elegí la carrera deprisa y corriendo, y en primero de Derecho, ya sabía que me había equivocado. Pero lo terminé.

Mientras tanto, empecé Psicología a distancia y me adentré en el mundo de las redes. Quería ser influencer. Que me regalaran ropa, maquillaje, viajes… ¿Y quién no? Crecí un poco y entendí que en realidad no quería formar parte de ese mundo (reflexión para otro artículo, lo prometo). Seguí aprendiendo de las redes, pero desde el otro lado de la pantalla.

Terminé la carrera con 22 años y llegó la gran pregunta: ¿Y ahora qué? Mis amigas parecían tenerlo claro. Yo, no tanto. Decidí opositar, aunque nunca lo había querido. Me forcé a encajar en un sitio que no era para mí.

Y entonces, giro de 360°. A punto de cumplir 25, dejé la oposición (haré otro artículo también).

Me pregunté: ¿Qué quiero hacer con mi vida? ¿Dónde quiero estar? ¿Qué me gusta de verdad?

Y aposté por eso que llevaba años haciendo a pequeña escala: gestionar redes sociales. Esta vez, en serio. Como estilo de vida. Me apunté a un máster, me mudé de ciudad… y, aun así, sentía que algo me faltaba.

Hasta que, desayunando cada día en el mismo sitio, lo vi claro: mi sueño frustrado. Aprender repostería. Empecé a trabajar allí y de repente… estoy trabajando en un obrador y siendo Community manager.

¿Un poco atípico? Sí. Pero quizás eso es lo que me define.

¿Por qué abro este blog?

Lo abro como tarea de una asignatura, sí. Pero, siendo sincera, es la excusa perfecta para crear un espacio mío. Un lugar donde reflexionar, compartir mi día a día, subir alguna receta, dar ideas, hablar de mis trabajos… y, sobre todo, hablar de esas combinaciones atípicas que existen.

Roberto, nuestro profe (aprovecho para darle las gracias por todo lo que nos está enseñando), nos dice que debemos tener una audiencia clara y un objetivo concreto. Que el contenido tiene que tener valor. Que, si puede ser, resolvamos algún problema.

La audiencia la tengo clara: sois vosotras. Mis amigas, mis no amigas, las que me conocéis y las que no, pero también os habéis hecho esas preguntas raras a los veintitantos. No sé si resolveré un problema, pero prometo contenido real. Reflexiones. Desahogos. Ideas que entretienen. Cosas que me funcionan y cosas que no, pero que igual a ti sí.

No quiero que me frene el síndrome de la impostora (aunque esté ahí, saludando), así que este blog será también un lugar donde crecer, donde ir soltando lo que voy aprendiendo y probando. Lo he querido enfocar así porque, como el rojo y el rosa, yo también soy una mezcla extraña: Community manager… y repostera. Creativa… pero fan de los excels y los post-its de colores. Con sueños de agencia de comunicación… o de una mini cafetería donde solo se vendan galletas y café. Así que, si has llegado hasta aquí, bienvenida.

Este es un blog para las que no encajamos del todo, pero nos vemos reflejadas en las esquinas. Para las que mezclamos lo dulce y lo salado, lo profesional y lo emocional, lo que se puede medir… y lo que solo se puede sentir.

En resumen...

No sé si este blog cambiará el mundo (spoiler: probablemente no), pero sí quiero que sea un lugar donde encontrarnos. Donde podamos reírnos, compartir lo que no se dice y abrazar lo que parece raro, pero es real.

Si estás en tus veintitantos, un poco perdida, un poco cansada de encajar o igual no y simplemente quieres un poco de entretenimiento… este espacio también es tuyo.

Suscríbete, comenta, comparte o simplemente vuelve cuando necesites una mezcla atípica que te recuerde que no estás sola (cuando avancen mis conocimientos tecnológicos y blogueros pondré una cajita para que podáis dejar mensajitos)

Aquí estaré, con un café en una mano y una galleta en la otra.

Nos leemos pronto.

Carmen

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

💌 Contacto